¿Quién soy yo ahora que mis prioridades pueden ser diferentes?
Esa pregunta no tiene una respuesta inmediata. Y tampoco se resuelve solo con estar ocupada o con esperar que la sensación pase sola. Lo que necesitas no es consuelo. Necesitas un plano nuevo.
- La casa está en silencio y estás aprendiendo a habitar ese espacio.
- Llevas años priorizando a otros y ahora quieres descubrir qué deseas tú.
- Sientes que podrías estar más alineada contigo misma, pero algo falta por definir.
- Te preguntas si a tu edad todavía vale la pena iniciar un proyecto nuevo (la respuesta es sí).
- Estás en una tierra nueva —por elección o necesidad— y debes reorientar tu rumbo.